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Suelo, Moncayo y Cierzo

Nuestras catorce hectáreas se encuentran emplazadas en el Valle del Ebro, en el corazón de una gran terraza conocida como el “Monte de las viñas”.

La finca Cantera de Santa Ana es “Suelo, Moncayo y Cierzo”.

El Moncayo, majestuoso, como máxima cumbre del sistema Ibérico nos protege atrapando las nubes y fríos atlánticos. Su imponente tamaño y su halo de monte sagrado crean un paisaje singular, casi mágico.

Suelo de aluvión y tierra caliza. De drenaje rápido y fresco en el fondo. Excepcional para la viticultura.

El Cierzo. Ese viento frío y seco del noroeste. Cuando sopla, hace sanas nuestras uvas y frescas nuestras noches.

Respeto al terruño y singularidad

Trabajamos la viña con pasión y respeto al terruño. Mediante suaves laboreos y sin más riego que el natural de la lluvia.

Las condiciones de este ecosistema y una intensa labor manual (poda en verde, aclareos, selección…), nos permiten un cultivo sostenible y responsable.

Chardonnay, Syrah, Garnacha tinta, Merlot y Cabernet sauvignon son nuestras variedades.

Añadas, mimo y tiempo

Elaboraciones tradicionales y cuidadosas, teniendo siempre muy en cuenta las características de cada añada.

Perseguimos sacar a relucir lo mejor de cada variedad. El proceso y los tiempos son distintos para cada una de ellas; fermentaciones, maceraciones, maduración en roble, reposo en botella… pero una cosa sí es común en todos nuestros vinos, el mimo con el que se trabajan.